De la democracia y otras desgracias
1. El poeta Álvaro Mutis denostaba de la democracia y prefería las monarquías absolutistas. Creía que era peligroso poner en las manos de gente desinformada, indolente y acrítica, la responsabilidad de, por ejemplo, poner presidente. Exageraba Mutis en admirar las monarquías, pero su crítica a la democracia es válida, sobre todo en tiempos en los que la información está a la mano y la gente escoge la desinformación. Rayarle la cara a un candidato, es solo una parte de la democracia. La otra, la fundamental, pasa por informarse, por mirar la realidad con un poco de sensibilidad por los otros. Nos falta dejar de ser tan manipulables, indolentes, ciegos del alma. 2. Ganó Abelardo la primera vuelta. Qué peligro. Un hombre violento, machista, iletrado (aunque abogado) e indolente. Lo raro es que mucha gente se sienta identificado con él. Incluso gente que pasó por las facultades de humanidades y de arte. Pero eso es, también, la democracia; poder elegir a quien en el fondo es par...